- Reducción en los costos de inversión e instalación.
- Instalación y mantenimiento simples.
- Hasta un 80% de ahorro de espacio comparado con un equipo de casco y tubo del mismo desempeño.
- Mayor desempeño y eficiencia en recuperación de calor.
- Mayor flexibilidad gracias a una adaptación a requerimientos cambiantes.
- Diseño compacto, que permite integrar intercambiadores de placas en instalaciones ya definidas.
- Menor peso.
